Historia

Se puede decir que el masaje nace con los primeros humanos (tomemos como hito la datación del “hombre de Java” unos 1,8 millones de años atrás)  como reflejo innato ante un traumatismo o daño externo.

Para encontrar las primeras referencias escritas acerca del germen del masaje, como terapia, debemos remontarnos a la Edad Antigua (3.500 a.C. – S. V d.C. aprox.):

– China: 2700 a.C. “The Kong-Fou of Lao-Tse”  (El arte de el hombre de Lao-Tse)

– India: 1800-1500 a.C. “Ayur Veda” (Ciencia o conocimiento de la vida)

– Egipto: 1700-1550 a.C. Dibujos en varias tumbas, “Papiro Smith” y “Papiro de Ebers”.

Representación del masaje en el Antiguo Egipto.
(Fuente: Manual profesional del Masaje. Ed. Paidotribo)

– Grecia Antigua: el archiconocido Hipócrates (S. V-IV a.C.) deja diversos manuscritos en los que habla de la manipulación de los tejidos y cómo llevarlos a cabo. Por desgracia, la mayoría de ellos se perdieron en el también archiconocido incendio de la Biblioteca de Alejandría (391 a.C.).

– Roma Imperial:

  1. Asclepíades de Bitinia. S. I a.C. De origen griego pero ejercerá la medicina en Roma. Continuará la labor de la escuela hipocrática.
  2. Galeno. S. II a. C. De origen turco pero acabará siendo el médico de los emperadores. También continuará la tradición hipocrática.

De la caída del Imperio Romano a la Edad Media.:

  1. Decadencia del masaje. En los estertores y caída del Imperio Romano la degradación moral y el paganismo tornaron el masaje en erotismo. Al mismo tiempo el auge del cristianismo, que consideraba el contacto pecaminoso, relega las técnicas manuales al inframundo de la medicina.
  2. Permanecerá la tradición hipocrática-galénica en algunos países mediterráneos y de Oriente Próximo a través de la medicina bizantina.
  3. Japón (S. V-VII) desarrolla su medicina a partir de las tradiciones china y coreana, en las que hay un fuerte arraigo del masaje como técnica terapéutica.
  4. Posteriormente, y siguiendo la tradición hipocrático-galénica, aparecen dos figuras muy importantes: Avicena (S. X-XI) “El objetivo del masaje es dispersar los catabolitos formados en los músculos y no eliminados por el ejercicio, ya que la función restauradora después del ejercicio produce descanso”. Averroes (S. XII) “Este masaje se debe hacer con rapidez, en lo que sea posible, como dice Galeno, las manos deben actuar sobre todo el cuerpo. Se debe emplear en él aceite de oliva de buena calidad”.

El Renacimiento (final S.XV- S.XVI). El movimiento “humanista” trae consigo un punto de inflexión en lo que al masaje se refiere. El contacto físico de los médicos con sus pacientes y su desnudez comienzan a “despenalizarse”.

Durante los siglos XVII y XVIII numerosos autores y escritores de diversas nacionalidades dejaron constancia de su utilización del masaje como medio terapéutico pero, quizás, el hito más remarcable de este periodo es la utilización por primera vez en un texto médico de la palabra “MASAJE” (Le Gentil, 1779). Hasta entonces se hacía alusión a friccionar, resfregar (refregar), manipulaciones terapéuticas, etc.

La Mayoría de Edad del Masaje viene de la mano de Per Henrik Ling quien crea en 1813 el Instituto Gimnástico Central de Estocolmo y aunque él no dejará obra escrita, sí lo harán dos de sus numerosos discípulos: Liedbeck y Georgii, este último acuñaría más tarde el término Kinesiterapia.

A finales del siglo XIX y principios del S.XX se traspasa el uso empírico y se comienza a hacer un uso científico del masaje, centrándose en el estudio de sus implicaciones fisiológicas. Cabe destacar a este respecto el trabajo de un puñado de cirujanos franceses entre los cuales, probablemente, el más reconocido sea Dupuytren.

En este mismo periodo se empiezan a conformar las llamadas “Escuelas”:

                            – España: Juan Vendrell y J. Solé Forn.

                            – Francia: Lucas Championiere.

                            – USA: John Harvey Kellog, Douglas Graham, A.T. Still (Osteopatía), Daniel D. Palmer (Quiropraxia).

                            – Inglaterra: James B. Memell y Sir William Bennet.

                            – Alemania: Albert Hoffa, Kohlrausch (Masaje reflejo)

                            – Rusia: I. Z. Zabludowski (Masaje deportivo)

                            – Japón: T. Namikoshi (Shiatsu)

Ya en el siglo XX, continúan las investigaciones y las aportaciones sobresalientes de numerosos médicos y científicos que desarrollarán e implantarán sus propios métodos específicos. Véase:

                                 – Emil Vodder (Drenaje linfático manual)

                                – James Cyriax (Masaje transverse profundo)

                                – Ida Rolf (Rolfing)

                               – …

 *El masaje en España merece un punto y aparte. No se tiene constancia escrita de la preocupación por el masaje por parte de nuestros galenos hasta mediado el siglo XIX y vendrá de la mano del Dr. Ezequiel Martín de Pedro. Cabe esperar, por supuesto, que la influencia de Averroes, y las de Avicena y la escuela Hipocrática-Galénica a través de aquel, dejasen cierto poso en la praxis de nuestros “físicos” hasta la expulsión de los últimos moriscos de España, e incluso más allá. De cualquier modo, la escasa obra de autoría española estará bien fundada y será bien recibida. La publicación, ya en el siglo XX, por Juan Vendrell y J. Solé Forn de su obra Masaje terapéutico: técnica alcanzará las tres ediciones. Posteriormente, el Dr. Vicente Lino Ferrándiz sienta las bases del quiromasaje influenciado por sus estudios en Suiza y Estados Unidos y crea en 1933 la primera Escuela de Quiromasaje en España.

Texto resumido y modificado de Vázquez Gallego, Jesús. Manual Profesional del Masaje. Ed. Paidotribo. Barcelona, 2009. y Fritz, Sandy. Fundamentos del Masaje Terapéutico. Ed. Paidrotribo. Barcelona, 2001.